Para algunos son iconos o signos, para otros lo que tiene en la piel es un símbolo, el tatuaje que puede ser una imagen que queda en la piel de manera permanente es una muestra de “autoexpresión y individualidad” que permiten las sociedades liberales, arte corporal que a diferencia del maquillaje, si queda bien hecho y se cuida, dura en el tiempo y se vuelve indeleble. Es para los que tienen tatuajes algo que merece ser mostrado y una imagen que está ahí para recordarse. Existen tatuajes de todo tipo desde los religiosos hasta los políticos y los deportivos como los que se pudieron observar en la pasada copa mundial en la piel de muchos futbolistas, como los que luce James Rodríguez, otros tatuajes, de otro tipo muestran imágenes que deciden elegir en el momento de hacerse uno, tatuajes que son permanentes y que quedaran para el resto de la vida.
Los tatuajes permanentes se elaboran con maquinas especiales que necesitan previo mantenimiento y al momento de usarse contar con una limpieza adecuada, las agujas que perforan la piel y la inyectan con tinta tienen que ser desechables y las tintas ser verificadas, que sus componentes no sean perjudiciales para la salud. Hay quienes tienen tatuajes que han sido hechos con tintas chinas, pero recomiendan que las tintas no sean producidas con derivados de hidrocarburos. La primera máquina que se utilizó para hacer tatuajes fue desarrollada por Samuel O’Reilly en 1891 quien a partir del bolígrafo eléctrico inventado por Thomas Alva Edison en 1976 lo modifica para que pueda hacer impresiones de tinta en la piel. Existen tatuajes no permanentes de soya que se remueven con el pasar de los días y no necesitan de iguales cuidados que recomiendan los tatuajes permanentes al momento de hacerse uno; que los instrumentos con los que se hacen sean higiénicos y tengan un debido mantenimiento, materiales esterilizados y desechables las agujas que se utilizan, que quien está realizando el tatuaje como el tatuado tenga vacuna anti – tétano, comprobar la fecha de elaboración y vencimiento de las tintas o pigmentos que se utilizan, no ingerir alcohol 24 horas antes y después, no comer grasas y comidas irritantes, no exponerse al sol durante dos meses, no bañarse en piscinas y mar, evitar sauna y baños turcos, lo cual garantizaría que el tatuaje no se dañará y cuidará la salud. En Bogotá hay aproximadamente más de 20 lugares donde se realizan tatuajes principalmente en la localidad de Santa fe y Chapinero. Aunque los tatuajes pueden removerse a partir de procedimientos quirúrgicos y con rayos láser, quien piensa hacerse un tatuaje permanente en el momento de hacerlo no creo que piense para removerlo, pero es necesario que también se regulen los procedimientos para quitárselo.
Sin ser una ley aún, el proyecto de ley número 71 de 2007 y el 159 de 2009 “por lo cual se reglamentan las prácticas del tatuaje y perforación body piercing y se dictan otras disposiciones”, ambos textos aprobados en plenarias en el congreso pero al parecer no realizados los demás debates que necesitaban para convertirse el proyecto en ley, probablemente porque ningún congresista tenía un tatuaje o un piercing, ley con la que se pretendía proteger la salud, que se ofreciera en condiciones higiénicas y seguras la posibilidad de que toda persona mayor de edad se pudiera hacer un tatuaje. Contenían además ambos proyectos que, todo lugar donde se hacen tatuajes o piercing deben contar con un permiso de la secretaria de salud distrital o municipal, sitios que son distintos a un centro de salud pero que deben contar “con las condiciones óptimas de diseño, organización, bioseguridad y salubridad que la legislación vigente exige a establecimientos de esta naturaleza”. El artículo 3 define los tatuajes como “procedimiento o actividad de introducir un pigmento o tintura vegetal o mineral en la epidermis, mediante pinchazos o punciones con máquinas y extensiones de estas, diseñadas especialmente para elaborar estos procedimientos, cuyo fin es el de producir una figura artística a escogencia del usuario, que incluye el maquillaje semipermanente”. El proyecto de ley era un intento para que las personas que se dedican a hacer tatuajes, el ejercicio de este trabajo también estuviera regulado, lo cual exigía contar con “capacidad y capacitación requerida (…) deberán acreditar capacitación por un mínimo de 500 horas”.
Sin que se conozca sobre un registro único de las personas que hacen tatuajes y quiénes tienen tatuajes, sin que se hayan organizado como "gremio" o “sindicato”, no existe una ley que además de regular la posibilidad de hacerse un tatuaje, también regule el ejercicio de quiénes se dedican a este arte, para que nadie sea discriminado por tener uno al momento de escoger un trabajo, la Ley “antidiscriminación” 1482 de noviembre del 2011 que no contempla la posibilidad de sancionar a quienes discriminan por tener un tatuaje, además sean respetados sus derechos. Aunque la fuerza pública cuenta con reglamentos que establece quién puede ser apto o no apto para pertenecer, deben permitir personas con tatuajes cuando los reglamentos no pueden estar por encima de la constitución según el derecho público, específicamente el artículo 16 de la Constitución Política de Colombia que menciona el “libre desarrollo de la personalidad sin más limitaciones que las que imponen los derechos de los demás y el orden jurídico”.
El Senador de la República Juan Manuel Galán quien ahora tiene un tatuaje, como cualquier ciudadano, con el que hace un homenaje a su papá, como él lo dice en el documental del canal Discovery Channel “Galán, así era mi padre”, el tener ahora un tatuaje es “Pensar en las nuevas generaciones, en los jóvenes”, es el único y al parecer el primero, de quien se sabe de los congresistas que está representando a todos los que tienen tatuajes. Sin que se conozca sobre alguien que tenga el tatuaje de Álvaro Gómez Hurtado, o algún senador del Puro Centro Democrático con alguno de los emblemas que no aprobó el Consejo Nacional Electoral en las pasadas elecciones, tatuaje “uribista”, será un buen debate en el senado para que se realicen reformas y leyes que permitan que cualquier persona mayor de edad pueda tener la libertar de lucir en la piel un tatuaje con salud y sin discriminación...TypeWriter 12