martes, 28 de octubre de 2014

¿La formulación de una política de hábitat?

La población que se beneficiaría, si una política pública se implementa, se sabe por un cálculo estadístico previo, con un censo o una encuesta que se realizó, que permite saber cuántos serán los beneficiados y por qué debe formularse una política que tendrá un impacto en el momento de ejecutarse, impacto que puede medirse a partir de un beneficio que reciben y se entiende como más desarrollo o bienestar, en el caso de la población que denominan pobre en un país, que vive en déficit de vivienda, los censos son un instrumento para saber cuánta es la población qué necesita ser atendida a partir de una política pública de vivienda o mejor dicho de hábitat, que puede ser municipal o distrital, departamental y nacional. 

Es a partir de un censo realizado que se sabe cuánta población vive en déficit de vivienda, aunque también se utilizan encuestas para saber el número de población que presenta el problema del déficit, que es un problema de hábitat, las encuestas se aplican específicamente en la población que se ha identificado por observación y otros datos obtenidos, pero no calculan el total de población que vive en déficit en relación con la población que no tiene ese problema, los qué lo podrían tener y los qué lo tuvieron, no permite hacer regresiones, proyecciones entre otros cálculos para la formulación de una nueva política de vivienda que hace parte de un Plan de Desarrollo Nacional, departamental, municipal o distrital. Los censos que se hacen a nivel nacional, departamental, municipal o distrital son el único registro completo para hacer diseños de políticas públicas urbanas con relación a la región a la que hacen parte y en relación con toda la población que viven en el país, focalizar políticas y presupuestos en problemas específicos como lo es el problema del déficit de vivienda, que es en realidad entre otros un problema de hábitat.


Los datos con los que cuenta tanto el gobierno municipal o distrital, departamental y nacional, que los ha obtenido el DANE a partir de censos sobre el déficit de vivienda en el año de 1993 y el 2005, últimos censos nacionales que se han realizado, sin realizarse hasta ahora un nuevo censo, es el diagnostico para formular una política pública de vivienda que solucione el problema del déficit o mejor de hábitat, a partir de la planeación como lo establece la Ley 152 de 1994, que exige al presidente electo, alcalde y gobernador presentar en la respectiva corporación; Congreso, Asamblea departamental y Concejo un Plan de Desarrollo, que incluiría la formulación de la política pública de vivienda, así como en el Plan de Ordenamiento Territorial según como lo menciona la Ley 388 de 1997.



_Cuadro comparativo Censo realizado por el DANE que mide el Déficit de Vivienda, mediciones de Déficit de Vivienda de la Secretaría de Hábitat Bogotá, medición del Déficit Ministerio de Vivienda 2010 - 2014


Según el censo de 1993 que realizó el DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) en Bogotá se presentaron 555.500 hogares que viven en déficit, por otra parte el censo calculó que en el país viven 3.841.300 hogares en déficit. El censo del 2005 calcula que 369.874 son los hogares que en Bogotá presentan déficit de vivienda.[1] Sin hacer un censo como los que realiza el DANE, la Secretaria de Hábitat de Bogotá calculó que el déficit de vivienda en Bogotá era de 323.340 hogares en el 2003, en el 2007 era de 307.945 hogares, además calculan sin hacer distinción entre los hogares en déficit y los que no, que el número en promedio de hogares que se forman anualmente en Bogotá es de 51.288.[2] La secretaria supone que la disminución que se ha presentado del déficit es porque los mismos hogares han solucionado el problema de vivienda por su propia iniciativa, además que se han legalizado barrios que cuentan ahora con suministro de agua y alcantarillado lo cual puede incidir en disminuir el déficit cualitativo (que es el registro de déficit en hogares que presentan problemas en los alojamientos, daños, como la falta de suministro de agua con tuberías adecuadas, que la casa no tiene ventanas, que el piso no es una plancha de cemento, que no tiene luz, pero donde viven a pesar de todo se pueden alojar por lo tanto es déficit cualitativo). La secretaria calcula que para el 2010 el déficit en el distrito capital era de aproximadamente de 300.000 hogares, (teniendo en cuenta el déficit cuantitativo que mide los hogares que se alojan en lugares que no son aptos para vivir, que donde viven presentan hacinamiento y pueden estar ubicados en zonas de alto riesgo) el total de la población que viven en déficit se obtiene de la suma del déficit cuantitativo y cualitativo. La metodología que utiliza la secretaria para obtener la información es a partir de encuestas y de visitas a los lugares donde hay o ha habido hogares que viven o vivieron en déficit. 


El Ministerio de Vivienda del gobierno de Juan Manuel Santos 2010 -2014 sin considerar Bogotá y sin hacer una medición como la que ha hecho el DANE a partir de censos en todo el territorio supone que son 1.093.066 los hogares que presentan carencia cualitativa, pero que 554.087 son los hogares que necesitan una solución de vivienda,[3] en total son 1.647.153 hogares en déficit, no menciona cuantos hogares damnificados por el invierno serían suplidas sus necesidades de vivienda en la pasada ola invernal, pero dicen que se tendrían en cuenta en el Plan de Desarrollo. Sin que exista una relación de las cifras con los censos que ha realizado el DANE, sin que antes de hacer el plan de desarrollo realicen un censo, con la información que cuenta la Secretaria de Hábitat y el Ministerio de Vivienda están formulando la política pública a partir de estos datos, no analizándose los datos que mencionaría el Plan de Desarrollo que presentará en el congreso el presidente Juan Manuel Santos para el periodo presidencial 2014 - 2018.


Gobiernos, Planes Nacionales de desarrollo 
Calculo del Déficit mencionado en definición del problema/ objetivos / estrategias
La Revolución Pacífica, 1990 -1994 Cesar Gaviria Trujillo
Definición del problema .  déficit habitacional 1’700.000 hogares
El Salto Social. 1994 – 1998  Ernesto Samper Pizano
Objetivo. Realizar 606 mil soluciones de vivienda entre 1994 – 1998
Cambio Para Construir la Paz 1998 -2002 Andrés Pastrana
Definición del Problema . Déficit cuantitativo 1.260.500, 17,6% del total de Hogares . 917 mil hogares déficit habitacional. 338 mil (36%) habitan en viviendas susceptibles de mejoramiento
Hacia Un Estado Comunitario I  2002 – 2006 Álvaro Uribe Vélez
Déficit de vivienda 2.000.000 de unidades, 1.130.000 déficit cuantitativo y el restante déficit cualitativo
Hacia un Estado Comunitario II 2006 – 2010 Álvaro Uribe Vélez
Déficit  de vivienda 1,3 millones 
Prosperidad Para Todos” 2010 -2014 Juan Manuel Santos
Déficit 1.200.000

El Plan Nacional de Desarrollo del gobierno de Cesar Gaviria menciona que el déficit de vivienda en país es de 1.700.000 hogares, en el censo que realiza el DANE en 1993 es de 3.841.300, censo que se realiza un año antes de que termine su periodo presidencial. En el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno de Andrés Pastrana se calculó sumando el déficit cualitativo y cuantitativo en 2.177.500 viviendas, una cifra con más aproximación a la que había medido el censo del DANE en el 2005. En el primer gobierno de Álvaro Uribe Vélez se calculo en 2.000.000 el déficit de vivienda, el censo del DANE del 2005 calcula que el Déficit es de 3.828.055. En el segundo periodo presidencial de Uribe el déficit es de 1,3 millones y el gobierno de Juan Manuel Santos afirma entre el año 2013 y 2014 el déficit es de 1.200.000 hogares. 


En conclusión la política pública de vivienda en el distrito en menos de diez años no ha reducido el déficit de vivienda a más de la mitad según el censo del DANE que en 1993 calculaba el déficit en 555.500 hogares y en el 2005 en 369.874 hogares entendiendo que únicamente después de la Ley 388 de 1997 sobre Plan de Ordenamiento Territorial se estableció que todo Plan de Desarrollo debía responder al problema del déficit de vivienda, entonces en cinco años desde su promulgación se pueden observar cambios significativos pero que según con las mediciones del déficit que ha calculado la Secretaria de Hábitat que en el 2003 registra un déficit de 323.340 hogares, en el 2007 de 307.945 y en el 2010 afirman que el déficit es de 300.000, en los siete años que la Secretaría de Hábitat ha medido el déficit no parece que los Planes de Desarrollo y los Planes de Ordenamiento Territorial han sido efectivos para disminuirlo porque no hay congruencia con las mediciones que ha hecho del déficit el censo del DANE en el 2005 y las cifras que registró la Secretaría de Hábitat en el caso de Bogotá, en tanto que la disminución del déficit que se registró en 1993 con el 2005 muestran una reducción, y que los registros que ha hecho la Secretaría de Hábitat en siete años no presentan una disminución de más de 100.000 hogares que viven en déficit. 



En el gobierno de César Gaviria se afirmaba que el Déficit de Vivienda en el país era de 1.700.000 hogares y en el gobierno de Juan Manuel Santos de 1.200.000 hogares, mencionando que ambas cifras son fuente del DANE, pero que no se relacionan con los censos de 1993 y 2005, que en menos de veinte años el déficit de vivienda no ha sido disminuido a la mitad. 

Cuando se analiza el problema del déficit de vivienda como parte de un problema de hábitat, déficit de hábitat, se entiende como un problema en el hábitat urbano, como lo es el problema de la movilidad, además como la falta de zonas verdes(parques) de recreación y lugares adecuados para fábricas, centros financieros, comerciales y de burocracia de administración pública, política y judicial, equipamientos urbanos como hospitales, policía, bomberos, colegios, universidades, museos, teatros, áreas para eventos públicos entre otros lugares que hacen y conforman el hábitat de la ciudad. El problema del déficit de vivienda se define en muchos documentos oficiales como déficit de hábitat, pero que en realidad están midiendo el déficit de vivienda cuando se formula una política que únicamente responde a este problema. ¿Entonces para medir el déficit de hábitat se calcularía a partir de las personas que viven en déficit de vivienda. Los tiempos de movilidad y estados de las vías, andenes, ciclo vías, si por persona hay derecho a su uso. El derecho a zonas verdes por persona y espacios públicos que se calcula que todo habitante de una ciudad tiene derecho entre 15 y 25 metros cuadrados de áreas públicas y verdes para su disfrute como aprovechamiento. Ubicación adecuada de fábricas, centros financieros, comerciales y burocracia de administración pública, política y judicial. Equipamientos como hospitales, estaciones de policía, bomberos, colegios, universidades, museos, teatros, áreas para eventos públicos entre otros suficientes para la población que necesite y demande los servicios que ahí se ofrecen? Medir el déficit de hábitat a diferencia de medir el déficit de vivienda se tendría en cuenta por persona, no por hogar, aunque sería mejor que para el déficit de vivienda se midiera por persona no por hogar que según calculan entre 3 y 4 personas en promedio las que lo conforman, la medición del déficit de hábitat tendría otras variables como las mencionadas anteriormente en forma de pregunta, además el ingreso per capita, la esperanza de vida, el nivel de educación y el acceso a la salud o el nivel de salubridad de una población, qué tanto se enferma. El Índice de Desarrollo Humano sería el efecto y el reflejo de la implementación de una política pública de hábitat, lo cual permitiría saber teniendo en cuenta variables de hábitat, si una política de hábitat sería efectiva, por lo tanto se solucionaría no un problema de vivienda únicamente, si de ciudad, por lo tanto de hábitat. 

Una política de vivienda no se puede pensar independiente a la ciudad, hace parte y por lo tanto se habla entonces de una política de hábitat que relaciona otras variables que no únicamente se obtendría con la realización de un censo y la medición del Índice de Desarrollo Humano que tiene en cuenta el nivel de salubridad o acceso a la salud, el nivel y acceso a la educación, esperanza de vida y ingreso per capita. 

Los censos calculan el número de población como también permiten saber las personas y los hogares que viven en déficit los cuales deben realizarse cada vez que se formula un Plan de Desarrollo Nacional que se articula con los Planes de Desarrollo departamentales, municipales o distritales respecto al tema de vivienda y de hábitat urbano, política pública que a su vez se formularía con una política de trabajo y salarios que permitiría que el ahorro sea un patrimonio como lo es una casa y que el trabajo que realiza una persona le permita pagarla... TypeWriter 12


[1]Censos información disponible página en internet DANE, subcapítulo calidad de vida;(14 de julio 2014)https://www.dane.gov.co/index.php/poblacion-y-demografia/censos


[2]Información disponible en internet, Secretaria de hábitat disponible, Estadísticas, Datos de Ciudad, Aumento de la Oferta de Vivienda;(14 de julio 2014)http://www.habitatbogota.gov.co/sdht/index.php?option=com_content&view=article&id=328&Itemid=256


[3]Información disponible en internetMinisterio de Vivienda, Déficit habitacional en Colombia cayó 46.3% gracias a los Programas de Vivienda que Adelanta el Gobierno Nacional;(14 de julio 2014)http://www.minvivienda.gov.co/Prensa/Noticias%202014/Paginas/D%C3%A9ficit-habitacional-en-Colombia-cay%C3%B3-46-3-gracias-a-los-programas-de-vivienda-que-adelanta-el-gobierno-nacional.aspx

martes, 21 de octubre de 2014

El problema urbano de la movilidad, bogotá

Si alguien se pregunta, cuál es el paradigma urbano con el que se define la ciudad moderna la respuesta sería la Carta de Atenas un documento que se proclamó en 1933 y que fueron las conclusiones del IV Congreso Internacional de Arquitectura Moderna que menciona que toda ciudad debe cumplir con ofrecer Circulación o Movilidad, Trabajo, Recreación y Hábitat. 

Los foros urbanos que hace hoy en día UN-Habitat tienen la misma importancia para entender las problemáticas de las ciudades como también se discutían en los Congresos internacionales de Arquitectura Moderna en los que participó Le Corbusier quien no únicamente propuso un modelo urbano para Bogotá, además para otras ciudades de América Latina, Plan Director que en Bogotá nunca fue aplicado en su totalidad, pero que varios trazados de vías que hoy en día tiene la ciudad fueron construidas según las propuestas que presentó Le Corbusier para Bogotá en la década de los 50’s, ciudad que se pensó desde comienzo de siglo para que la movilidad fuera con el uso del automóvil particular y un sistema de trasporte urbano como lo fue el tranvía anterior al trolley que tuvo la ciudad, que a causa de la explosión demográfica que presentó el país en la década de los 60´s y en adelante, las migraciones del campo a la ciudad hacen que la informalidad en el transporte sea posible por una necesidad de circulación o movilidad masiva. El transporte público que existió mientras tuvo demanda y no competía con un transporte informal, pero que por presión política y representación de los transportadores urbanos en el concejo distrital, hacen que después de que dejó de existir la Empresa Distrital de Trasportes Urbanos convirtieran el mercado del trasporte en informal en su totalidad hasta que Trasmilenio empieza a ofrecer servicio y lo que se conoce como SITP, Sistema Integrado de Transporte Público. 



El primer acuerdo que tiene la ciudad sobre lo urbano y la movilidad en el siglo XX es al Acuerdo 10 de 1902 que estableció el tamaño de las vías, apertura de calles y urbanización de terrenos. La carrera séptima que cruza la localidad de la candelaria antes de la propuesta, los contratos, el presupuesto que aprobó el alcalde Gustavo Petro para su reducción y su peatonalización, desde el Acuerdo 10 de 1902 se pensó para que tuviera un tamaño de tres carriles, con algunas modificaciones que se han realizado desde entonces hasta la propuesta de reducirla a como era en tiempos coloniales, en lugar de recuperar carreras al occidente como lo son la 8 y la 9 de la Candelaria, para el Alcalde que les toco a los bogotanos en el periodo 2011 - 2015 hace una propuesta con el pretexto de presentarla como un “Corredor Cultural” cuando se pensó esa vía después de tiempos coloniales y republicanos era para que permitiera la circulación por el centro, siendo la única vía de salida al norte y la décima como la circunvalar al sur de gran tamaño, tamaño que permitía la descongestión vehicular del centro con amplios andenes que se ven reducidos por la informalidad de las ventas ambulantes y ahora convertida en una vía peatonal. 



Propuestas así como la situación que presenta el transporte informal, son problemas distintos pero que se entienden como problemas de movilidad. La propuesta de peatonalizar la séptima no fue producto de la planificación porque el diseño que se pensó a comienzo de siglo era con proyección, la peatonalización no, pues el automóvil aún es de uso cotidiano, como el transporte público de buses y taxis, y la ciudad el tamaño por su número de habitantes y el espacio que ocupan no se pensó para que recorrieran la urbe caminando o los que tienen afán corriendo y en el mejor de los casos en cicla, sin que ese presupuesto que se invirtió en la peatonalización se invirtiera para renovar mas calles al occidente, o peatonalizar vías segundarias del centro para que sean más activas según el comercio como lo puede ser el de la carrera sexta y la octava entre otras en la localidad de la Candelaria. 

Con el transporte informal, el problema es que muchos usuarios y políticos oportunistas que no se movilizan en bus informal o en el peor de los casos en carros blindados y con escoltas que detienen el trafico en los semáforos para que se movilicen sin que los perjudique el trancón, se han adaptado a que la circulación de la ciudad aunque es problemática funcione así y todo el mundo tenga que salir más temprano o llegar más tarde a su lugar de destino. Los intereses que se generan entre empresas privadas que se afilian para ser parte de los operadores de Transmilenio o el SITP, las ganancias compartidas que produce el sistema es algo que no hace parte de un mercado y sistema informal de transporte en el que compiten con la “guerra del centavo” sobre cupo, cometiendo infracciones, incumpliendo requisitos ambientales de los buses, por lo tanto quiénes se han dedicado históricamente a trabajar en la informalidad están entendiendo con Transmilenio y el SITP que por ser un transporte público las ganancias tienen que ser compartidas igual que el interés que debe unir al gremio transportador, porque se ofrece para todos y con la disponibilidad que necesita la población, por lo tanto si se piensa en una ciudad que discrimina el uso del automóvil con el pico y placa, es una ciudad que prioriza en el transporte público porque es la única solución alternativa efectiva y eficiente para todos. 

El uso de la cicla y a los que les gusta caminar hasta el trabajo es una posibilidad que no se debe excluir pero que no puede convertirse en prioridad o en la oferta pública como lo es el transporte urbano porque hasta la tercera edad y los niños tendría que movilizarse a pie o en cicla también, además el tiempo que se vive en la ciudad no es para que siempre estemos movilizándonos, si para que vivamos en los sitios a los que nos dirigimos cuando se hace uso del automóvil o el transporte público...TypeWriter 12 

***


Es un problema urbano la movilidad cuando se tiene en cuenta la distribución que tienen los diferentes centros financieros que ha tenido y tiene la ciudad de Bogotá, sin que sea un único centro financiero que se expande, los centros financieros se distribuyen por la ciudad con la particularidad que quedan en la carrera séptima pero ninguno desde la Candelaria al sur de la ciudad.

 El edificio del Banco López que existe en la calle trece en la localidad de la Candelaria, junto con el de Suramericana que está ubicado entre las carreras octava y novena en la calle trece, lo que fue parte de la carrera décima entre las calles trece y, diez y nueve con el edificios Colseguros con su centro comercial, el edificio de Seguros Bolívar y el Edificio del Banco de Bogotá en la calle trece con carrera décima que es ahora unos tribunales de justicia, éste lugar de la ciudad fue el primer centro financiero, después lo que se conoce como Centro Internacional en la calle 26 con el edificio Colpatria y lo que se conoció como la Torre de las Américas que hoy en día tiene un letrero de Davivienda, entre otros, después los edificios de mediana altura en la calle 72 con carrera 7, unos de mayor altura en la calle 116, los rascacielos que quedan entre la calle 150 y 160 en la carrera 7. Es la distribución de los centros financieros y no su concentración como expansión en un único punto de la ciudad lo que puede estar causando un problema de movilidad que puede explicar porque hay trancones y los carros como los habitantes no tienen espacio en los andenes y en las vías, además la ubicación de barrios junto a las laderas de la montaña lo cual dificulta o hace más difícil hacer trazados de vías para una ciudad con un gran número de habitantes, entre otros problemas urbanos de Bogotá que faltan por analizar y opinar.

jueves, 9 de octubre de 2014

El arte urbano y público de Ómar Rayo

                                                   Fuente http://omarrayocolombia.blogspot.com/2012_11_01_archive.html


Las exposiciones en el Museo de Arte Colonial son muy diferentes a las exposiciones de arte que se exhiben en el Museo de Arte Moderno en Bogotá, no únicamente por el tiempo que índica cada una de las obras, también por los temas sobre el arte que los museos contienen. Las intervenciones de arte en la calle son muy diferentes a lo que se exhiben en un museo, sin que todo el “arte urbano” o “ arte público” y cada una de las pinturas tengan un reconocimiento, si además se consideran obras de arte todas, el ornato de la ciudad no se ha pensado más allá de los monumentos, los jardínes, plazas, parques, además las zonas verdes que conforman el paisaje de la ciudad, sin que se tenga en cuenta lo que denominan como “arte urbano”, la expresión de lo que también llaman algunos expertos en el tema como graffitis, es todavía un tema en el que el espacio público con la imagen de la propiedad privada no se ha regulado, aunque existen acuerdos distritales sobre el tema, no ha sido una preocupación de la Sociedad de Mejoras Públicas y Ornato de Bogotá, organización que no se ha pronunciado  y tampoco mantiene un dialogo con la Mesa Distrital del graffiti.       

En el 2012 se publicó Diagnostico graffiti Bogotá, estudio dirigido por Santiago Raúl Castro P, que además de hacer un recuento y mencionar cuándo y dónde se origino el “graffiti Consigna” como él dice, en Bogotá menciona que son aproximadamente más de cinco mil jóvenes los que hacen parte del movimiento artístico de pintar murales o también hacer graffitis, y otros a dedicarse al “arte urbano” de tiempo completo, sin que la investigación explique y mencione cuánto puede gastar y ganar una persona que se dedica hacer este tipo de arte todos los días,  según las estadísticas que contiene el estudio del 2012, el grupo de población que se dedica al “arte urbano” o “arte público” con pinturas son el 41,8% mujeres y el 57,8% son hombres, según la investigación por el número de  tesis de grado que consultaron los autores, la aparición masiva  de pinturas principalmente en aerosol en la ciudad en localidades como Chapinero empezó en el 2007, y a considerarse como un problema público no con las denuncias que hace la población a las autoridades, sí con la muerte de Diego Felipe Becerra quien fue una víctima equivocada de la policía.

El Graffiti según cuentan que es una de las prácticas de la cultura Hip Hop, como el Rapping  o MCing, Breakdancing y Djing que era usual durante el tiempo libre entre grupos de población joven afrodecendiente y latinos de New York principalmente en el distrito de Brooklyn en los 70´s. En los Angeles California al igual que en New York en Estados Unidos aparece el graffiti en los 80´s, pero como una práctica entre los latinos que llaman Maras influenciados por la cultura Hip Hop, que a comienzos de los 90´s fueron deportados a Centroamérica.  Se cuenta que así como muchas etnias y población ancestral plasmaron con tintas las piedras y el interior de cavernas, el graffiti  o el muralismo que se muestra en las calles como el de los grupos estudiantiles  de los 70´s principalmente de la Universidad Nacional que expresaban sus consignas, su indignación con la situación política y social con el uso de aerosoles en paredes y otros lugares, los miembros de la cultura Hip hop lo hacen para mostrar un aspecto de los grupos a los que pertenecen, los Maras con el control territorial utilizaron el graffiti para diferenciarse entre pandillas. En Colombia la cultura Hip Hop trajo el graffiti, pero la cultura Hip Hop se institucionaliza con el primer Hip Hop al Parque que fue un “Rap a la Torta” que fue un año después del primer “Rock al Parque” en 1996. En la década de los 80´s películas como Wild Style, Beat Streets entre otras causaron que el Hip Hop fuera una moda, y es en los 90´s con la aparición de cantantes de Rap y Djs que, algunos graffitis propios de la cultura Hip Hop empiezan a tener otro significado y son muy distintos del “graffiti Consigna” característico de estudiantes y las protestas de la década 70´s que eran más palabras pintadas con aerosol en algún mural o pared blanca o de un color claro con algún contenido político y social o alguna reflexión “filosófica” o por el estilo, de otra forma los graffitis de la cultura Hip hop se caracterizan muchos por ser lo que llaman un  “tag”, rayones que parecen firmas o garabatos, también hacen otro tipo de graffitis de mayor tamaño que por su variedad de colores y con palabras o letras de iniciales o con algún significado en especial que se muestra con diferentes proporciones y perspectivas. El Muralismo que es muy diferente al graffiti de la cultura Hip Hop aparece cuando se construyo el muro de Berlín y también según por estudiantes de facultades de artes de diferentes universidades, publicistas, diseñadores gráficos y demás que, más que considerarlo como un arte es ver pinturas con diferentes temas en los que se muestra la creatividad del artista con los diferentes significados que quienes la pintan le atribuyen a sus obras.         

Es considerado por algunos el “arte urbano” efímero,  todo lo que se pinta, la pintura que se renueva o se cambia según los gustos del dueño de la propiedad, que ha sido pintada con un graffiti, el exterior, la fachada que hace parte del paisaje urbano “público” como también las zonas duras en concreto u otro material con el que se construyen parques, puentes y de más sitios públicos, las pinturas que quedan ahí plasmadas se consideran como efímeras porque su permanecía en el tiempo no es igual que un óleo sobre lienzo y la conservación de los espacios públicos únicamente es prioridad lo que es patrimonio histórico y cultural. Si Banksy, artista que hace sus obras en la calle según es catalogado como uno de los mejores en Inglaterra, y es inspiración de muchos, es porque sus obras tienen un valor público y el “arte urbano o arte público” aún en Bogotá no ha tenido una consideración similar y de valorar cada unas de las obras que se encuentran en la calle, un arte sin “intermediación” que muchos piensan que es vandalismo o daño al inmobiliario público, es porque no se ha institucionalizado, como el mural de Ómar Rayo en la calle 19 con avenida Caracas en Bogotá que es una réplica a mayor escala de la obra original que titula la Nudodilla, sin que el concejo o la alcaldía local lo establezca, a partir de un acuerdo, definan que en ese lugar lo que se debe invertir es para mantener su renovación o su cambio y que todo el que por ahí camina lo vea, lo cual no hace que ese mural sea efímero, al parecer que permanezca pintado depende de la inversión de la sede bancaria que ahí está en ese edificio, y es la que lo patrocina todavía o en el tiempo en que se tomaron las fotografías. Otra obra del maestro Rayo que está pintada en algún lugar del centro es el Cundinamarrum, sin conocerse sobre afición alguna que tuviera el Maestro Ómar Rayo por los graffitis, considerar lugares que hacen parte del paisaje de la ciudad para la intervención de arte con pinturas, ante la proliferación de artistas los murales y lo que ahí se pinta hace que las obras no sean permanentes y es así como se entiende el graffiti como algo efímero y no se esté renovando, pero si permite que otros puedan participar y exhibir su arte en lo público.

Desde que se creó el Instituto Distrital de las Artes (Idarte) el presupuesto destinado para expresiones culturales como teatro, danza, música, artes plásticas, cine y literatura fue de $107.748 millones en 2014, presupuesto que no tiene como objetivo que se destine para el “arte público” o “arte urbano” considerando el grafitti como una de las expresiones que ahora se considera arte y propio de una cultura como lo es el Hip Hop, entre otros grupos que se dedican a ese arte en la ciudad.  Después de la muerte de Diego Felipe Becerra joven que se dedicaba en su tiempo libre y esporádicamente hacer graffitis, es que el concejo promulga el Acuerdo 482 de 2011 con la pretensión de regular lugares para pintarse y donde no debían hacerlo. Sin que exista una articulación entre lo mencionado en el acuerdo y el programa distrital "Corredores Culturales" que tiene la intención de renovar calles y lugares abandonados con la intervención de graffitis y muralismo, no tienen en cuenta las demás artes que abarca el término cultura como el Corredor Cultural que aprobó la Junta Administradora Local de Chapinero que destinó 155 millones en pintura, sin contar con auspicio o patrocinio de la empresa privada de la localidad que son las propiedades donde se encuentran la mayoría de “murales o graffitis” que pintaron y que por ser las puertas corredizas de las fachadas las que están pintadas con "arte" no es posible verlas de día en un horario comercial, cuando pintar en la calle nunca había sido una práctica pagada por el distrito en lugares que pueden convertirse en posibles zonas donde el comercio mantenga lugares activos sin que el abandono los convierta en lugares peligrosos.

La Sociedad de Mejoras Públicas y Ornato en Bogotá tiene una tarea pendiente que Junto con la Mesa Distrital del Grafitti y el programa Corredores Culturales pueden hacer propuestas para que se defina qué es el “arte urbano” o qué puede entenderse como “arte público” y que sea una definición democrática en la que el paisaje de la ciudad sea el que merecemos ver, no el que nos toca y que muchas veces para muchos quedo mal pintado... TypeWriter 12

                                                                                  fuente http://omarrayocolombia.blogspot.com/2012_11_01_archive.html