jueves, 31 de julio de 2014

El equilibrio de la reelección, La cuerda floja de la política

En unas elecciones como las que han sucedido cada cuatro años, en las que a veces se escogen a los mismos u otros. Sí, lo que siempre se ha elegido por constitución desde 1991 es a quiénes formularán un Plan Nacional de Desarrollo que en el caso de las elecciones al congreso y las de presidente es lo que debería validar la posibilidad de que sean elegidos de nuevo en las urnas. Por la falta de debate sobre cómo deberían formularse mejor los Planes de Desarrollo y cómo deben evaluarse los resultados de cada período al finalizar las legislaturas y el ejecutivo a partir de lo que resultó del Plan de Desarrollo anterior, se está debatiendo sobre la reelección presidencial, de alcaldes y gobernadores además extender a seis años y unificar los períodos, es decir que finalizarían el periodo por el cual fueron elegidos el mismo día, que según el presidente que se escogió en las elecciones de junio 15 del 2014, entre otras reformas políticas, tiene previsto junto con los congresistas que hacen parte de la coalición de gobierno, la llamada “Unidad Nacional”, restablecer un equilibrio de poderes porque según la división entre las ramas del poder público está desequilibrada y los poderes necesitan límites, según como dicen “la ambición debe contrarrestar la ambición” a partir del principio de “pesos y contrapesos”, pero es una reforma que como la proponen igual le permitirá concentrar poder a la rama ejecutiva, más que el congreso, aunque diga que no lo beneficiará porque para el próximo período será prohibida la reelección, si de pronto será un beneficio o podría perjudicar a la coalición que lo apoyo en las pasadas elecciones y no hace oposición. 


Además de intentar hacer un “equilibrio de poderes” o una reforma para intentar “contrarrestar ambiciones” propone en el discurso de apertura del nuevo congreso cambiar el tarjetón electoral, eliminar el voto preferente, y probablemente que no sean números de listas los que se elijan tanto de senado y cámara, igual ocurriría para corporaciones departamentales, municipales y distritales, que no se elija de las listas que presenta un partido un número, una curul, pero sí que se escoja la lista entera, los que alcancen, y puedan ocupar una curul en una corporación pública por cifra repartidora, algo que se había reformado en el 2003, por lo tanto el partido que obtenga más votos tiene más curules, reforma nueva que probablemente fortalecería los partidos políticos, si se vota por una lista entera, lo que podría causar que ¿Las elecciones internas en los partidos sean tan importantes como las que ocurren en cada periodo a la presidencia y al congreso? y Los miembros del partido por la competencia, en ser los primeros de la lista que se eligen, pero ¿Se controlarían entre ellos?

Como lo que no se está reeligiendo, si de ser aprobada la reforma para que el período sea de seis años, es un Plan Nacional de Desarrollo, que se puede cambiar o presentar con modificaciones al nuevo congreso, el debate de por qué una vez elegido el presidente y el congreso, no se eligen con un Plan de Desarrollo formulado, que se hace durante campaña “prometiendo o proponiendo” y no necesite después de ser presentado por el presidente su aprobación por el congreso, es porque únicamente el congreso elegido en el que hacen parte mayorías, minorías y oposición; sería el único legitimo para hacer un Plan Nacional de Desarrollo que compromete la función pública como hace que tanto el ejecutivo elegido y el congreso estén en función de cumplir con lo que se proponen.

Si no se tiene en cuenta que se está eligiendo un programa, el contenido de un futuro Plan de Desarrollo, entre los candidatos al senado y para la presidencia entonces el debate sobre la reelección se puede entender entre otras perspectivas a partir de la ambición que pueden tener los que hacen parte de las ramas, y cómo pueden controlarse para que no se excedan en las funciones que les corresponde, si el tiempo indicado para tener un desempeño aceptable y para que cumplan con lo que proponen les permita ser de nuevo elegidos.

Prolongar a seis, cinco o mantener en cuatro años el periodo presidencial hace que continué concentrando poder la rama ejecutiva si no se cambian los periodos que ocupan para otros cargos, tanto en las legislaturas como en la rama judicial, además como se eligen, y para el tiempo en el que deben cumplir con funciones especificas así como las legislaturas y el ejecutivo deben cumplir con un Plan de Desarrollo. Si no existieran problemas penales por crímenes y delitos que según han cometido “políticos”, escoger a quiénes serían parte de la rama judicial no sería un problema político, y considerado por algunos como ideológico. Si la rama judicial se dedicará a resolver los conflictos civiles, privados, comerciales y muy pocos litigios penales, entre otros procesos jurídicos, no estaría involucrada con la política si muchos políticos no tuvieran procesos por tráfico de influencias, fueran corruptos, cometieran delitos y mucho menos crímenes, entonces no sería problema que tanto el presidente de la república y el congreso eligieran magistrados para ocupar el Concejo de Estado, la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía, el Concejo Nacional de la Judicatura. Por otra parte la Corte Constitucional es un organismo político de la rama de la justicia que por su función de revisar cualquier decreto, reforma o ley que expida el congreso, pueda hacerlo exequible o inexequible, no perjudique la integridad de la Constitución Política, el escogimiento de los juristas que la componen, y que necesariamente tienen que ser magistrados, abogados, no un político, que son presentados en sendas ternas al congreso por la Corte Suprema de Justicia, el Concejo de Estado y el Presidente de la República, magistrados que deben cumplir con requisitos, hace que la Corte Constitucional establezca un equilibro de poder con las otras ramas. Pero la pregunta es ¿Cuánto es el tiempo suficiente para los que son elegidos a la presidencia y al congreso, y para los magistrados de la Corte en la ocupación de su cargo? ¿El tiempo establecido será suficiente para cumplir con lo que les corresponde? En el caso del ejecutivo y la rama legislativa cumplir entre otras funciones no únicamente con la aprobación, además el cumplimiento de los objetivos que se mencionan en un Plan de Desarrollo.

La reforma que se propone para prohibir la reelección y prolongar el periodo del presidente, de alcaldes y gobernadores, que sea de seis años y se escoja el mismo día, hace que el presidente concentre más poder al articular el presupuesto como la formulación de políticas públicas por medio del partido o partidos directamente con alcaldes y gobernadores que serían elegidos, por lo tanto la función del congreso sería entre otras hacer control político durante cuatro años y escoger magistrados, al procurador, contralor y defensor del pueblo, congreso con un periodo de menos tiempo que el ejecutivo, como el presupuesto y la formulación de un Plan de Desarrollo estaría supeditado y dependiendo de lo que propongan los alcaldes y los gobernadores, no sería efectiva la representación del congreso, y la promulgación de leyes estaría influenciada por intereses regionales ¿La cámara de representantes en este caso qué función tendría? La conformación de una coalición entre el presidente y entre congresistas no tendría sentido cuando una coalición entre partidos con los alcaldes y gobernadores puede ser más estable como concentraría más poder para la elección de cargos burocráticos, manejo del presupuesto, la celebración de contratos y la ejecución de proyectos. Según Juan Manuel Santos de que sea un mismo periodo con igual duración hace que puedan comenzar un “programa de gobierno al mismo tiempo, y que, como se ha escogido a los alcaldes y gobernadores desde 1991 no se conecta con la agenda ejecutiva". El anterior argumento es hacer que el ejecutivo tenga más poder central y no el ejecutivo ajustarse a los Planes de Desarrollo que están ejecutando los alcaldes y gobernadores lo cual es parte de la descentralización aprobada en la Constitución Política de 1991 pero que quieren reformarla para que el ejecutivo concentre más poder. Hacer que una reforma como lo es la reelección sea por medio de un referendo o plebiscito, implícitamente un congresista o un presidente electo o candidato haría campaña, por lo tanto no sería una decisión liderada por la propia ciudadanía. Es tan preocupante que un político que se elija y pierda una elección uninominal como lo es la de presidencia, alcaldía o gobernación y según propongan que -si es el segundo en votaciones obtenga una curul en la corporación correspondiente- senado para presidente, concejo para el alcalde, asamblea departamental para el gobernador, si no ganan, los cargos administrativos no tienen comparación con un cargo en una corporación, no hacen lo mismo, ni para lo que fueron elegidos les serviría el discurso de la campaña, pero hace evidente que el político únicamente sabe hacer política y por lo votos obtenidos, proponen un premio de consolación. Debería ocupar una curul del senado de los departamentos que no tienen representación, que es más un problema que los ciudadanos de los departamentos elijen a senadores que no son de su departamento, al parecer hay clientelas de senadores de otras partes en departamentos que no les corresponde, o no se identifican y no están siendo representados por los que se postulan por su departamento. 


Según un documento de las Investigadoras Bibiana Andrea Clavijo Romero y Lina Fernanda Morera Montaño del Instituto de Ciencia Política Hernán Echevarría Olózaga que titula "Equilibrio de Poderes y Reelección" de agosto del 2010 mencionan que la reelección que se aprobó durante el primer gobierno de Álvaro Uribe Vélez afecto la división de poderes, el tiempo y el proceso como se escogen magistrados de la rama judicial, funcionarios del ministerio público, entes de control y la junta directiva del Banco de la República. Explícitamente afirman que << Los órganos del Estado deben limitarse y frenarse entre sí para evitar una excesiva concentración de poder en un solo órgano, adicionalmente las funciones de cada una de las ramas deben estar consignadas en la ley y debe evitarse a toda costa la concentración de poder en una sola de éstas>>. En conclusión para las investigadoras se debe disminuir la injerencia de la rama ejecutiva en la elección del fiscal, los magistrados de la Corte Constitucional, la Junta Directiva del Banco de la República, el Procurador General de la Nación y Contralor General de la República. Y Recomiendan que el rediseño institucional que se debe hacer es teniendo en cuenta el sistema político y hacer una estructura estatal que se ajuste a los periodos principalmente de las legislaturas y el ejecutivo.


José Obdulio Gaviria en el libro la Reelección "Que el Pueblo Decida", es quien pensó sobre la posibilidad de la reelección antes de que Álvaro Uribe Vélez fuera candidato para un segundo periodo, aunque según en su libro no se pretendió que Uribe fuera reelegido, si para hacer la reforma, según el autor se debía derogar el prohibicionismo porque “lo bueno pude durar” y que los presidentes derrotados en unas elecciones es porque son impopulares. Considera que la reelección es una forma de evaluar la buena gestión, tiene aspectos jurídicos pero que no son primordiales según él, pero si el liderazgo y que el pueblo, la autodeterminación popular sea quien finalmente le otorgue la posibilidad de reelegirse, que sea una decisión mayoritaria, pero afirma que <<La ambición per se no es algo reprobable en un líder mientras vaya en consonancia con un genuino talento>>(…)<<El presidente Uribe dijo en su campaña que no podíamos seguir con un congreso que cuesta 60.000 millones al año cuando para vivienda social sólo hay 150.000 millones. Que el número de congresistas debía reducirse de 266 a 150>>.

En la historia del país se sabe que han sido reelegidos como presidente Francisco de Paula Santander que gobernó entre 1819 a 1826, después entre 1832 a 1837, Tomás Cipriano de Mosquera entre 1845 a 1849, Manuel Murillo Toro entre 1864 a 1866 y después en 1872 período que duro seis meses, Rafael Núñez que fue elegido en 1880, en 1882 reelegido hasta 1884, en la constitución de 1886 prolonga el periodo presidencial hasta seis años con la posibilidad de reelegirse, dura en el poder hasta 1894. Siendo presidente Carlos E. Restrepo en 1910 acorta el período presidencial a cuatro años, Alfonso López Pumarejo entre 1924 a 1938 fue su primer período, fue reelegido entre 1942 a 1946. Gustavo Rojas Pinilla hace un golpe de Estado en 1953, en 1954 y 1958 por una coalición entre los partidos tradicionales aprueban la continuidad de la dictadura hasta 1947. Álvaro Uribe Vélez fue elegido presidente para un primer periodo entre el 2002 a el 2006 y reelegido hasta el 2010. 

Roberto Gargarella en el artículo académico "Recientes Reformas Constitucionales en América Latina Una Primera Aproximación del año 1997", una reforma política a la constitución como lo es la de restablecer un “equilibrio perdido” ocurre porque alguna de las ramas concentra más poder que las demás, en el caso del ejecutivo afirma que la concentración se presenta por una dinámica de “suma cero”, el partido que gana la presidencia y la coalición, dominan todo, es lo que él dice gana; el “premio mayor”. Teniendo en cuenta que sería un periodo de seis años, puede ser de cinco o cuatro que junto con el de alcaldes y gobernadores, si en un mismo día sería elegidos como proponen, la concentración de poder sería superior a la del congreso, aunque la reforma no habla de cambiar funciones que tiene el congreso como la de control político de citar a los ministros o poder juzgar a un presidente o ex presidente, si al parecer no se ha dicho que el mismo día también se elijan senadores y representantes a la cámara, como se prolongue también el período legislativo por el cual fueron elegidos a seis años. Gargarella menciona que la posibilidad que existan derechos fundamentales y que deben ser garantizados, mecanismos como la tutela en este caso garantizan su cumplimiento, los derechos son un poder que exige su cumplimiento a la rama jurídica, entonces al existir derechos de los que se puede exigir su cumplimiento hace que tenga un poder diferente lo jurídico y genere un equilibrio con las demás ramas. 

Hacer una reforma como la que propone la “Unidad Nacional” liderada por Juan Manuel Santos sería de su beneficio si se coordinan entre los próximos candidatos a las alcaldías y a la gobernación, si aceptan que su periodo vuelva a comenzar cuando se apruebe la reforma y comience el siguiente periodo presidencial, si pretenden que sean elegidos el mismo día que el presidente, o convencerlos de que serán elegidos para un período de dos años si se aprueba la reforma y no les permite reelegirse otra vez. Pero es una reforma para que continúe concentrando poder el ejecutivo, es quien la propone, pero el congreso al parecer no parece saber que de la rama legislativa depende poder controlar el ejecutivo, como tener más poder para exigir que cumplan por medio de los ministerios el contenido de un Plan de Desarrollo que es la cuerda floja por la que caminan durante el período para el que fueron elegidos...TypeWriter 12

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